Contribución del pensamiento científico al desarrollo del pensamiento crítico en la comunidad universitaria

Elder De la Rosa,1,2 Miguel Gómez,1 Enrique Aguilar Vargas,1 Patricia Villasana-Ramos2

1Facultad de Ingenierías y Tecnologías
2Dirección de Investigación y Doctorado
Universidad La Salle Bajío
 
 
 
 
 
Recibido 31/01/2026
Aprobado 26/03/2026
 
Resumen
En este ensayo se analiza la relación entre el pensamiento científico y el pensamiento crítico en el contexto de la educación universitaria, destacando su carácter complementario. Se muestra que el pensamiento científico, mediante el uso de evidencia, método y autocorrección, fortalece al pensamiento crítico al dotarlo de mayor rigor y control de sesgos. A su vez, el pensamiento crítico preserva su autonomía en ámbitos no científicos y aporta discernimiento y apertura. Se concluye que su integración contribuye a formar individuos capaces de razonar con solidez y enfrentar la complejidad contemporánea.
 
Abstract
This essay analyzes the relationship between scientific thinking and critical thinking within the context of higher education, highlighting their complementary nature. It shows that scientific thinking, through the use of evidence, method, and self-correction, strengthens critical thinking by providing greater rigor and control over biases. In turn, critical thinking preserves its autonomy in non-scientific domains and contributes discernment and openness. It is concluded that their integration helps to form individuals capable of sound reasoning and of addressing contemporary complexity.
 
Palabras claves
Pensamiento crítico, pensamiento científico, educación, formación universitaria
 
Keywords
Critical thinking, scientific thinking, education, higher education, university education
 
The value of education is not the learning of facts, but the training of the mind to think.
Albert Einstein
 
Introducción 
El desarrollo del pensamiento crítico es un elemento central en la educación universitaria, pues habilita la comprensión profunda, el análisis riguroso y la capacidad de discernimiento, elementos que definen el quehacer universitario. Sin embargo, su crecimiento y consolidación no ocurren de manera espontánea. Este tipo de pensamiento se fortalece especialmente cuando se ejerce dentro de prácticas intelectuales rigurosas, como las propias del pensamiento científico. Ambos, pensamiento crítico y pensamiento científico, se retroalimentan y potencian mutuamente. En este ensayo se analizará cómo el pensamiento científico aporta método, evidencia y estructura al pensamiento crítico, y cómo esta relación favorece la formación de una comunidad universitaria más reflexiva, analítica y consciente de su papel social.
 
Pensamiento crítico
El pensamiento crítico se reconoce ampliamente como una capacidad esencial en la formación universitaria. Es la capacidad de analizar, evaluar y cuestionar información, argumentos, reconocer supuestos ocultos y distinguir hechos de opiniones, con el fin de tomar decisiones razonadas y fundamentadas (Arifin et al., 2025; Facione, 1990). Sin embargo, aunque solemos asumir que el pensamiento crítico está presente de manera natural en la mayoría de las personas, en realidad su ejercicio pleno es mucho menos frecuente. Nuestra mente tiende de manera espontánea a la intuición rápida, al juicio inmediato y a la aceptación de información sin cuestionamiento. Por ello, el pensamiento crítico en su forma desarrollada es escaso, requiere un proceso deliberado de formación, práctica y acompañamiento metodológico.
 
Aunque el pensamiento crítico promueve autonomía intelectual corre el riesgo de convertirse en práctica dogmática o rigidez intelectual. Esto ocurre cuando se utiliza para defender creencias propias, cuando se pierde autocrítica o se ejerce sin evidencia, cuando se absolutiza un único criterio de evaluación y se confunde con una oposición permanente a cualquier otra postura.
 
Pensamiento científico 
Por otro lado, el pensamiento científico ofrece un andamiaje especialmente valioso. Es una forma sistemática, metódica y autocorrectiva de razonamiento. Se caracteriza por formular preguntas claras, buscar evidencia, construir hipótesis, diseñar procedimientos controlados, evaluar causalidad y no solo correlación, analizar datos de manera rigurosa y revisa continuamente sus conclusiones a la luz de nueva información. El pensamiento científico busca explicar fenómenos a través de evidencia confiable y procedimientos transparentes, ampliando las capacidades analíticas que ya ofrece el razonamiento lógico propio del pensamiento crítico (Vázquez-Alonso & Manassero-Mas, 2018).
 
Discusión
El pensamiento científico no sustituye al pensamiento crítico, pero sí lo fortalece al introducir disciplina intelectual y autocorrección sistemática (Paul & Elder, 2001). Mientras que el pensamiento crítico evalúa la coherencia y solidez de los argumentos, el pensamiento científico añade la evaluación de evidencia empírica, la replicabilidad y la consideración rigurosa de alternativas. Así, el pensamiento científico potencia el pensamiento crítico al aportar criterios para distinguir explicaciones superficiales de explicaciones fundamentadas, lo enriquece y lo fortalece. En este sentido, el pensamiento científico es pensamiento crítico llevado a un nivel de rigor metodológico, verificabilidad y control sistemático que permite transformar preguntas en conocimiento confiable. 
Sin embargo, reducir el pensamiento crítico al pensamiento científico sería un error conceptual. El pensamiento crítico puede operar en ámbitos no científicos, en la ética, en la deliberación ciudadana, en el análisis de discursos mediáticos o en decisiones personales. Su terreno es más amplio y abarca dimensiones que no siempre pueden investigarse mediante experimentación o medición. El pensamiento crítico, por tanto, posee una autonomía propia. Puede existir fuera del método científico y puede ejercerse sin necesidad de herramientas experimentales o estadísticas. 
 
Tabla 1
Diferencias de enfoque en diferentes aspectos del pensamiento crítico y pensamiento científico.
 
Aspecto Pensamiento crítico Pensamiento científico
Qué hace Analiza, cuestiona, evalúa Analiza, cuestiona, evalúa y verifica con método
Cómo lo hace Reflexión lógica Reflexión + evidencia + diseño metodológico
Nivel de estructura Flexible, amplio Sistemático, formalizado
Dónde opera Cualquier ámbito Problemas susceptibles de investigación
 
La relación entre ambos es, por tanto, de complementariedad y mutuo fortalecimiento. El pensamiento crítico evita que el pensamiento científico se convierta en una práctica mecánica, tecnocrática o dogmática. Sin la vigilancia crítica, la ciencia podría caer en la aplicación automática de procedimientos sin reflexión sobre sus implicaciones éticas o sociales. A la inversa, el pensamiento científico introduce mecanismos para reducir sesgos cognitivos, evitar generalizaciones apresuradas, distinguir correlación de causalidad y someter afirmaciones a verificación sistemática (Popper, 1959/2014). Esta interacción produce un pensamiento más consciente, más informado y mejor preparado para enfrentar la complejidad del mundo contemporáneo.
 
Dado que el pensamiento crítico maduro es relativamente escaso en la sociedad, promover el pensamiento científico dentro de la educación superior se convierte en una estrategia poderosa para expandirlo. La comunidad universitaria es un punto de transmisión privilegiado. Lo que se fortalece en el aula y en la práctica docente, permea a través de sus egresados, al entorno laboral, social y cultural. Desarrollar pensamiento científico no implica formar investigadores, sino ciudadanos capaces de razonar con rigor, resistir la posverdad, evaluar información e influir positivamente en la toma de decisiones fundamentadas. Sin embargo, el pensamiento crítico es la condición intelectual necesaria, aunque no suficiente, para la generación de conocimiento científico. 
 
​Desde esta perspectiva, promover el pensamiento científico es promover pensamiento crítico. La universidad, al impulsar este modo estructurado de razonamiento, contribuye directamente a elevar la capacidad reflexiva de la sociedad. En un mundo saturado de información, polarización y complejidad creciente, esta relación entre pensamiento científico y pensamiento crítico no solo es deseable sino indispensable.
 
Finalmente, comprender la relación entre pensamiento científico y pensamiento crítico implica reconocer que, aunque cada uno puede operar en distintos ámbitos, ambos se enriquecen mutuamente. El pensamiento científico ofrece herramientas que afinan la capacidad de cuestionar, discernir y argumentar. El pensamiento crítico, por su parte, preserva la apertura, la prudencia y la flexibilidad necesarias para evitar que la práctica científica se convierta en un ejercicio mecánico o dogmático. Más allá del entorno universitario, esta interacción constituye una competencia intelectual esencial para cualquier persona que aspire a analizar con rigor, decidir con responsabilidad y participar de manera informada en la vida social y profesional. Así, la relación entre ambos no solo se entiende, sino que se vive como un puente permanente hacia formas más conscientes y sólidas de razonamiento.
 
Conclusión
En última instancia, comprender la relación entre pensamiento científico y pensamiento crítico implica reconocer que ambos, aunque distintos, se enriquecen de manera profunda. El pensamiento científico aporta método, evidencia y rigor. El pensamiento crítico aporta discernimiento, vigilancia epistemológica y apertura. 
 
Juntos forman una base sólida para pensar mejor, decidir con responsabilidad y comprender con mayor profundidad los problemas que nos rodean. Fuera o dentro de la universidad, esta interacción constituye una herramienta esencial para construir una sociedad más informada, más reflexiva y mejor preparada para enfrentar los desafíos del presente y del futuro. Así, la combinación de pensamiento científico y pensamiento crítico es quizás la mejor aproximación para aspirar a una sociedad basada en el conocimiento. 
 
Referencias
Arifin, Z., Sukarmin, Saputro, S., & Kamari, A. (2025). The effect of inquiry-based learning on students’ critical thinking skills in science education: A systematic review and meta-analysis. Eurasia Journal of Mathematics, Science and Technology Education, 21(3), em2592. https://doi.org/10.29333/ejmste/15988
 
Elder, L., & Paul, R. (2013). Critical Thinking: Intellectual Standards Essential to Reasoning Well Within Every Domain of Thought. Journal of Developmental Education, 36(3), 34–35. http://www.jstor.org/stable/42775426
 
Facione, P. A. (1990). Critical thinking: A statement of consensus for purposes of educational assessment and instruction (The Delphi Report). California Academic Press. https://eric.ed.gov/?id=ED315423
 
Popper, K. R. (2014). The logic of scientific discovery. Martino Fine Books. (Original work  published 1959). 
Vázquez-Alonso, A., & Manassero-Mas, M. A. (2018). Más allá de la comprensión científica: educación científica para desarrollar el pensamiento. Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias 17(2), 309–336.